Vacaciones, beneficios y pautas para que el estrés no nos impida disfrutarlas



Ahora que la mitad del mundo está de vacaciones y la otra mitad está a las puertas de hacer las maletas, ¿por qué no hablamos sobre los beneficios que aporta el descanso durante nuestras vacaciones?


Es necesario contar con periodos de descanso en los que poder relajarse tanto física como psicológicamente. Desconectar de los problemas cotidianos y disfrutar además de un rato con los que queremos, con nosotros mismos o conociendo a nuevas personas. Se trata de un momento en el que poder retomar esas actividades que nos hacen disfrutar y que en el día a día no tenemos ocasión de realizar.


Después de trabajar duramente durante varios meses, soportando las cargas y obligaciones que cada uno tenemos en nuestro trabajo, debemos tomarnos las vacaciones como una recompensa por el esfuerzo que hemos realizado. Esto nos ayudará a reforzar nuestra autoestima y a prevenir la aparición de estrés.


Si disfrutamos adecuadamente de nuestras vacaciones y tenemos tiempo para relajarnos, podremos reparar los daños provocados por la ansiedad debida a las responsabilidades de nuestro rol tanto en el trabajo como fuera de él.

Asimismo, las vacaciones ayudan a tomar decisiones diferentes. Cambiar de rutina ayuda a desconectar el piloto automático. Se produce un desbloqueo mental ya que en los periodos de descanso en la psique se activan otras áreas que durante el jaleo de la vida cotidiana obviamos y tomamos decisiones orientadas al disfrute.


Además, se produce un aumento de la creatividad y productividad debido a la disminución del enlentecimiento mental y físico propio de la situación continuada de estrés. Aumenta así el rendimiento y la eficacia, tanto en el periodo creativo como a la vuelta del trabajo.

Por otro lado, durante el periodo vacacional podemos disfrutar de la compañía de los demás. Sin duda, disfrutar de la cercanía de los otros, nos ayudará a generar unos recuerdos y sensaciones que se reflejarán en nuestro estado anímico. Puede ser un buen momento para fomentar la comunicación con ellos. También podemos aprovechar estos días para pasar un rato con nosotros mismos, por qué no. Podemos beneficiarnos de los momentos en los que nos encontramos más relajados, para reflexionar y tener un diálogo interno que nos ayude a tomar decisiones que hemos ido atrasando debido al ajetreado mundo en el que vivimos. Nos ayudará, y puede ser una gran inyección de motivación para nosotros mismos.


Sin embargo, para poder disfrutar al máximo de nuestros días de descanso debemos tener claras una serie de pautas que aunque parecen obvias, muchas veces las olvidamos:

  • Repartir las vacaciones en períodos cortos durante el año, en vez de un único periodo largo en todo el año.

  • Limitar el uso de la tecnología en estos días.

  • Es recomendable permanecer unos días en casa después de las vacaciones, para volvernos a adaptar a los ritmos de nuestra vida cotidiana.

  • Planificar las vacaciones con tiempo.

  • Ser flexibles, dejar tiempo para el ocio y el descanso.

  • Hacernos a la idea de que siempre pueden existir imprevistos y complicaciones.

Así que si eres uno de los afortunados que está a punto de hacer las maletas, recuerda estas pautas y disfruta de tu tiempo, que seguro te lo has ganado con esfuerzo y dedicación.

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